Escriba y la Lista Negra: la falsa oposición que esconde el poder de DOTA
Alma de Bondi
En la entrevista con Mundo Gremial del 21/09 dice "Siempre fui opositor a Roberto Fernández" y promete pasar los no remunerativos al básico y mejorar la obra social. El discurso suena bien hasta que revisás el archivo.
La Lista Azul de Bustinduy nació en 2018 bancada por DOTA, con apoyo de Pablo Moyano y Cristian Jerónimo. En 2018 la Junta Electoral de Fernández la impugnó y no pudo competir a nivel nacional. Terminó con la toma de la sede de Moreno en 2019. En 2022 tuvo su primera elección real: ganó en 5 seccionales pero solo pudo asumir en una, Mar del Plata, donde Escriba le ganó a la Celeste por 442 a 357. Ese fue su único bastión.
Bustinduy se corrió y se refugió en la UCRA. DOTA necesitaba otro ariete. Lo encontró en Escriba.
Por eso esta elección del 7 y 8 de octubre es la segunda oportunidad nacional de ese armado. La Lista Negra logró oficializarse en 19 seccionales, aunque le tumbaron 5 por no incluir mujeres y tuvo que recurrir a la Justicia laboral con el abogado Leandro Recalde, hijo de Héctor Recalde, para que se las reincorporen.
¿Por qué tanto interés del monopolio en una elección sindical?
DOTA controla 42 empresas y 72 líneas, el 52% del sistema nacional y el 47% de los kilómetros del AMBA. El segundo grupo, Metropol, apenas tiene el 5%. Es el mayor receptor de subsidios del país. Dos de sus empresas, San Vicente y Tomás Guido, figuran entre las 24 a las que Transporte les retuvo más de $2.500 millones por inflar pasajeros y kilómetros en el sistema SUBE. Entre 2022 y 2024 ya había sido denunciada por cobrar 30 millones de dólares de más por gasoil truchado, declarando 0,6 litros por km cuando el promedio es 0,52.
Con ese poder, DOTA no necesita un sindicato que pelee. Necesita un sindicato que firme. Que no reclame por las 12 horas arriba del bondi, por la inseguridad, por la desigualdad salarial entre AMBA e interior. Que sea funcional cuando necesite hacer un lockout patronal disfrazado de paro, como lo calificó la propia ex ministra Kelly Olmos: "No es un paro, es una extorsión impulsada por DOTA".
Escriba dice que el salario "viene a la baja desde 2015" y que "prácticamente no tenemos más salario". Es cierto. Pero esa baja la firmó la misma conducción que hoy lo apoya en el interior, los 24 secretarios generales que nunca se preocuparon por los choferes.
DOTA ya tiene todo: tiene su propio seguro, tiene su ART, tiene sus clínicas laborales, tiene su carrocera, tiene sus motores Agrale. Solo le falta el gremio.
De la Azul a la Negra no hay cambio de modelo. Hay cambio de nombre.

