La jugada judicial del Grupo DOTA, el pulpo que maneja 180 líneas, logró suspender las elecciones de la UTA del 7 y 8 de octubre. Fueron a pedir un salvataje para sus seccionales caídas y terminaron firmando la reapertura para todos los que habían quedado afuera. Quisieron entrar por la ventana y le abrieron la puerta a todos.